Hace tres años, Miriam Reyes Oliva, actualmente una de las responsables del proyecto "Aprendices Visuales" compartía en Internet un cuento llamado "El calzoncillo de Jose", un cuento que había realizado para un familiar con autismo.
A partir de entonces, familias de todo el mundo le escribieron agradeciéndole haber compartido ese libro, ya que no encontraban apenas libros con pictogramas, el tipo de material que los niños con autismo necesitan.
Así nacería el proyecto "Aprendices Visuales", una iniciativa sin ánimo de lucro que consiste en la creación, producción, distribución y difusión de cuentos infantiles para niños con necesidades especiales de aprendizaje. Los cuentos están adaptados a pictogramas y están desarrollados especialmente para niños con TGD y otras dificultades de aprendizaje.